No basta con decidir abrirte – Gloria Anzaldúa

Gloria Anzaldúa

Mexicana de este lado

El viento agitando mis mangas
los pies hundidos en la arena
estoy en el punto donde la tierra toca el océano
donde ambos se encuentran
una unión dulce
o un choque violento en otro tiempo y lugar.

Al otro lado de la frontera, en México,
austeras siluetas de casas abatidas por las olas,
acantilados desmoronándose en el mar,
olas de plata veteadas de espuma
cavan un agujero bajo la valla.

Miro el mar atacar
la cerca en Border Field Park
con sus buchones de agua,
y, cual domingo de Pascua,
resucita la sangre morena de mis venas.

Oigo el llorido del mar, el respire del aire,
mi corazón se dispara con el latido del mar.
En la gris neblina del sol
el agudo aullido hambriento de las gaviotas,
el agrio olor del agua calándome.

Paso por el agujero en la valla
al otro lado
Siento bajo mis dedos el gastado alambre
oxidado tras 139 años
del salado aliento del mar.

Bajo el cielo acerado
los niños mexicanos patean su balón de fútbol,
corriendo tras él entran en los USA.

Apoyo mi mano sobre la cortina de acero–
la valla metálica coronada de alambre de espino–
ondea desde el mar donde Tijuana toca San Diego
desplegándose sobre montañas
y mesetas
y desiertos,
esta “Tortilla Curtain” se convierte en el río Grande
que fluye por las llanuras
del Magic Valley de South Texas
hasta vaciarse en el Golfo.

Una herida abierta de 1.950 millas
que divide un pueblo, una cultura,
que recorre la longitud de mi cuerpo,
que clava postes en mi carne,
splits me splits me
me raja me raja

Este es mi hogar
este delgado borde
de alambre.

Pero la tierra no tiene costuras.
El mar no se puede vallar,
no termina en las fronteras.
Para mostrar al hombre blanco lo que pensaba de su
arrogancia,
Yemayá hizo volar ese muro de espino.

Esta tierra fue una vez mexicana,
fue siempre india
y aún es.
Y lo será de nuevo.

Yo soy un puente tendido
del mundo gabacho al del mojado,
lo pasado me estira pa’’tras
y lo presente pa’’delante,
Que la Virgen de Guadalupe me cuide
Ay ay ay, soy mexicana de este lado.

 

No basta

 

No basta con
decidir abrirte.

Debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
agrietarte,
derramar los lagartos y los sapos
las orquídeas y los girasoles,
virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.

Sin embargo, no te vacías del todo.
Quizás una flema verde
se esconde en tu tos.
Tal vez no sabes que la tienes
hasta que un nudo
te crece en la garganta
y se convierte en rana.

Te cosquillea una sonrisa secreta
en el paladar
lleno de orgasmos diminutos.

Pero tarde o temprano
se revela.
La rana verde croa sin discreción.
Todos miran.

No basta con abrirte
una sola vez.
De nuevo debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
desgarrarte,
dejar caer ratas muertas y cucarachas
lluvia de primavera, mazorcas en capullo.
Virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.

Esta vez debes soltarlo todo.
Enfrentar el rostro abierto del dragón
y dejar que el terror te trague.
—Te disuelves en su saliva
—nadie te reconoce hecha charco
—nadie te extraña
—ni siquiera te recuerdan
y el laberinto
tampoco es creación tuya.

Y has cruzado.
Y a tu alrededor espacio.
Sola. Con la nada.

Nadie te va a salvar.
Nadie te va a cortar la soga,
a cortar las gruesas espinas que te rodean.
Nadie vendrá a asaltar
los muros del castillo ni
a despertar con un beso tu nacimiento,
a bajar por tu pelo,
ni a montarte
en el caballo blanco.

No hay nadie que
te alimente el anhelo.
Acéptalo. Tendrás que
hacerlo, hacerlo tú misma.
Y a tu alrededor un vasto terreno.
Sola. Con la noche.
Tendrás que hacerte amiga de lo oscuro
si quieres dormir por las noches.

No basta con
soltar dos, tres veces,
cien. Pronto todo es
tedioso, insuficiente.
El rostro abierto de la noche
ya no te interesa.
Y pronto, otra vez, regresas
a tu elemento y
como un pez al aire
sales al descubierto
sólo entre respiros.
Pero ya tienes agallas
creciéndote en los senos.

 

████████▓▒░░ AUTORA ░░▒▓████████

Gloria Evangelina Anzaldúa (1942 – 2004). Fue una académica, activista política chicana, feminista, escritora, poeta, crítica literaria, escritora de literatura infantil y periodista.
Su obra destacada es Borderlands/La Frontera: The New Mestiza en 1987.
Anzaldúa ha contribuido con la definición de feminismo, así como también en el área cultural de la teoría/ chicana y queer (lesbianas y gays).